Todos nos preguntamos
alguna vez, si nuestros pensamientos son
correctos, si estamos actuando bien o no; el único camino seguro es el que cada
uno se labra.
Somos conscientes de
que, según la situación sentimental vemos el tiempo de una manera, depositando
en él más o menos esperanza. Por ejemplo: lo usamos como lejanía; “Cuanto más
tiempo pase mejor” o “Si ha pasado tanto tiempo ya.. no volverá” o cercanía
“aún queda tiempo”.
Queremos creer en algo, que
probablemente no sucederá, pero sólo pensar
en ello nos da fuerzas para
continuar.
Nos damos esperanza, y
nos la quitamos al mismo tiempo. Lo que tenga que ser será. Nos martiricemos
más o menos, nosotros solos nos complicamos las cosas.
Al
dar muchas vueltas a un tema, nuestra mente se bloquea, y no ve ninguna
solución, lo mejor es esperar y pensar con algo de fondo, un libro, música o
hablar. Ahí es cuando las respuestas o posibles soluciones empiezas a desenterrar.
Siempre se busca el “porqué” ante cualquier
situación, a veces el corazón hace bien
nublando la razón pues podría provocarle más dolor.
“Total,
ya pasó ”- Dice la razón, y el corazón le contesta: “aún no”.
Hay
gente que piensa, que ocultar información, es bueno para el corazón, pero no se
dan cuenta que lo que le va a doler al corazón es precisamente esa falta de
información. Si una historia se acaba, pero deseas saber de la vida del otro,
preguntarás, por su bien, te interesaras por él. Es mejor contar la verdad,
pues la otra persona así lo querrá.
Si
no tú mismo te engañaras, ya que la persona a la que no se lo dices, lo
averiguará y sino, se lo imaginará. Sufrir sufrirá igual, llevándolo por dentro en
su mente o mostrándoselo uno mismo.
o no; el único camino seguro es el que cada
uno se labra.
Somos conscientes de
que, según la situación sentimental vemos el tiempo de una manera, depositando
en él más o menos esperanza. Por ejemplo: lo usamos como lejanía; “Cuanto más
tiempo pase mejor” o “Si ha pasado tanto tiempo ya.. no volverá” o cercanía
“aún queda tiempo”.
Queremos creer en algo, que
probablemente no sucederá, pero sólo pensar
en ello nos da fuerzas para
continuar.
Nos damos esperanza, y
nos la quitamos al mismo tiempo. Lo que tenga que ser será. Nos martiricemos
más o menos, nosotros solos nos complicamos las cosas.
Al
dar muchas vueltas a un tema, nuestra mente se bloquea, y no ve ninguna
solución, lo mejor es esperar y pensar con algo de fondo, un libro, música o
hablar. Ahí es cuando las respuestas o posibles soluciones empiezas a desenterrar.
Siempre se busca el “porqué” ante cualquier
situación, a veces el corazón hace bien
nublando la razón pues podría provocarle más dolor.
“Total,
ya pasó ”- Dice la razón, y el corazón le contesta: “aún no”.
Hay
gente que piensa, que ocultar información, es bueno para el corazón, pero no se
dan cuenta que lo que le va a doler al corazón es precisamente esa falta de
información. Si una historia se acaba, pero deseas saber de la vida del otro,
preguntarás, por su bien, te interesaras por él. Es mejor contar la verdad,
pues la otra persona así lo querrá.
Si
no tú mismo te engañaras, ya que la persona a la que no se lo dices, lo
averiguará y sino, se lo imaginará. Sufrir sufrirá igual, llevándolo por dentro en
su mente o mostrándoselo uno mismo.
Todos nos preguntamos
alguna vez, si nuestros pensamientos son
correctos, si estamos actuando bien o no; el único camino seguro es el que cada
uno se labra.
Somos conscientes de
que, según la situación sentimental vemos el tiempo de una manera, depositando
en él más o menos esperanza. Por ejemplo: lo usamos como lejanía; “Cuanto más
tiempo pase mejor” o “Si ha pasado tanto tiempo ya.. no volverá” o cercanía
“aún queda tiempo”.
Queremos creer en algo, que
probablemente no sucederá, pero sólo pensar
en ello nos da fuerzas para
continuar.
Nos damos esperanza, y
nos la quitamos al mismo tiempo. Lo que tenga que ser será. Nos martiricemos
más o menos, nosotros solos nos complicamos las cosas.
Al
dar muchas vueltas a un tema, nuestra mente se bloquea, y no ve ninguna
solución, lo mejor es esperar y pensar con algo de fondo, un libro, música o
hablar. Ahí es cuando las respuestas o posibles soluciones empiezas a desenterrar.
Siempre se busca el “porqué” ante cualquier
situación, a veces el corazón hace bien
nublando la razón pues podría provocarle más dolor.
“Total,
ya pasó ”- Dice la razón, y el corazón le contesta: “aún no”.
Hay
gente que piensa, que ocultar información, es bueno para el corazón, pero no se
dan cuenta que lo que le va a doler al corazón es precisamente esa falta de
información. Si una historia se acaba, pero deseas saber de la vida del otro,
preguntarás, por su bien, te interesaras por él. Es mejor contar la verdad,
pues la otra persona así lo querrá.
Si
no tú mismo te engañaras, ya que la persona a la que no se lo dices, lo
averiguará y sino, se lo imaginará. Sufrir sufrirá igual, llevándolo por dentro en
su mente o mostrándoselo uno mismo.

Cerebro
Black diamond