Sí, esos lazos invisibles que de un momento a otro se manifiestan en alguno de tus órganos
haciéndote ver, que "te ha tocado la china" con algún tipo de cáncer.
No me afecta a mí, pero si cercanamente y directamente, he querido reflexionar sobre ello.
He podido comprobar en la persona que lo sufre un desgaste no solo físico si no emocional,
la fuerza desaparece, en su lugar aumenta un dolor que atraviesa el pecho (y se percibe desde
fuera) .
Siempre se cuenta con el apoyo, el calor y la energía de la familia, para renovar esa fuerza, esa
alma, esa mente y esa fe. Dando corazón se aporta mucho, aunque realmente la batalla sea de
uno mismo.
A veces desde fuera la impotencia, la tristeza y la frustración se apoderan de tí, haciéndote
creer que no puedes hacer nada, pero siempre hay algo que se pueda hacer:, animar, querer,
distraer, visitar, alegrar, mitigar aportando un trozo de tú ser.
La conciencia, no perdona la demora de perder el tiempo pudiendo invertirlo-
Desde aquí, doy fuerzas y ánimos a todas las personas que se puedan sentir minimamente
reflejadas en esta situación.
Mucha fuerza emocional y ayudar con lo que podamos, es lo mínimo que podemos hacer,
si nos roza el corazón.
Forma parte de tí, en el momento que ataca a un familiar.Y sigue sumando.
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