viernes, 14 de agosto de 2015

Palabras..

Palabras

Muchas veces, ensayas un discurso, ante ti mismo es muy sencillo, pero cara a cara la cosa se complica. Las palabras
     Se esfuman,  los nervios hacen su aparición, la mente se esfuerza por recordar, en vano todo queda olvidado.
La mente, borra lo anterior, para hacer hueco a las palabras que estás oyendo.  Aún peor no te esperas esas palabras, callas y te marchas.
Para qué elevar la voz, para qué esforzarse si te están diciendo que todo acabó.
En solitario, vuelves a pensar y dices, ¿cómo no exprese lo que flotaba en mi mente? Y la mente te contesta: no es que no seas capaz, ni que te falte valor; simplemente te liaste .almacenaste en mí, demasiados sentimientos mezclados, no sabías cómo actuar, pues era tu primera vez.
La próxima, no habrá tiempo para paralizarse, pues las consecuencias ya las sabemos. 
La vida es un reflejo de nosotros mismos.
Pues nosotros la damos forma y la cambiamos a nuestro antojo.



Qué decir de las palabras… nos servimos de ellas, nos ayudan a expresarnos, pero también nos complican la vida. Puesto que no existen palabras para explicarlo todo.
Ante algunas situaciones, las palabras no valen nada.
Tampoco debes fiarte de las palabras que escuches, sino de los actos que los acompañen, pues ellos son las muestras de que se cumplen.
Pueden estar llenas de significado o vacías, da igual el medio por el que se transmitan.







Qué decir de las palabras… nos servimos de ellas, nos ayudan a expresarnos, pero también nos complican la vida. Puesto que no existen palabras para explicarlo todo.
Ante algunas situaciones, las palabras no valen nada.
Tampoco debes fiarte de las palabras que escuches, sino de los actos que los acompañen, pues ellos son las muestras de que se cumplen.
Pueden estar llenas de significado o vacías, da igual el medio por el que se transmitan.


Conclusión:


“NO DEJES QUE TÚ MENTE TE DOMINE, TOMA LAS RIENDAS”
 

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